Las cartas generalmente van dirigidas a un receptor, pero hay veces que pueden ir dirigidas a más personas (como por ejemplo, las cartas del papa a los jóvenes, las cartas para la familia etc..)
Como bien dice Pedro Salinas, las cartas revelan no solo a los destinatarios, sino que al autor mismo, todo lo que siente y quiere. A medida de que se va escribiendo, uno va refleccionando sobre cosas nuevas y más intimas. La carta se revela al autor. Luego se revela al receptor, que puede ser uno o más. El autor decide el enfoque que le va a dar a la carta (amor, amistad, severidad, humor etc..) y la escribe desde esa base.
Actualmente, al escribir cartas, lo hacemos desde lo más profundo de nosotros, ya que osinó lo haríamos por msn o por mail. Por ejemplo, para un cumplaños se pueden ver varias cartas en la mano de la cumpleañera, ya que es un día especial, perfecto para escribir una larga y emotiva carta. Como la carta está menos demandada en estos tiempos, cuando se usa es con más motivos personales que por cualquier cosa, por lo tanto el receptor la recibe con mayor expectación.
